Mini Relatos

Crossfitera con un box en su garaje

Lesbianas cowgirls

Cambio de vida al apuntarme al gimnasio

Convencer a mi mujer para hacer un trio

Esposa con gafas de empollona

Mi mujer quiere hacer un trio pero con dos tios

Fantasias sexuales a cumplir antes de casarme

Fantasias de todas las tias es un trio pero con dos tios

Libro de mini relatos en formato epub

Convencer a mi mujer para hacer un trio

Éramos una pareja de 40 años, aburrida después de unos cuantos años de casados y cansados de la rutina. Yo sentía como que poco a poco iba pasando la vida y nada excitante me ocurría. Siempre había tenido fantasías bondaje y trios (quien no), pero eran solo eso, fantasías.
Un día un amigo nos trajo una botella de vino de sus vacaciones en el pueblo. Mi mujer nunca bebe (ni en las bodas) y yo solo bebo cervezas, así que el día que nos bebimos la botella de vino entera acabamos hablando de sexo como hacía años que no hacíamos. Follar en casas impresionante, que si en un avión, FFM, FMM, pero claro no pasamos de ahí, de hablarlo. Un par de meses mas viejo, me puse manos a la obra. Voy a buscar la manera de hacer un trio, pero empezando poco a poco, o sea, sin meter a nadie en nuestra cama..., por ahora. Primero compré un consolador con ventosa para que ella pudiera follar con el consolador y a la vez chuparmela (es un poco cutre, pero para empezar...) Un desastre. La ventosa hay que pegarla en los azulejos del cuarto de baño a no ser que tu mujer haya sido bailarina profesional o gimnasta, no tiene la flexibilidad suficiente para que funcione. Después compre una masajeadora potente de esas que salen en las películas (HITACHI MAGIC WAND). Esto sí le gustó, le encantó vamos. Estuvimos unas cuantas semanas follando con el vibrador. Le cogí el puntito a los grititos de mi mujer cuando empezaba a correrse para sacarla del coño y metérsela en la boca justo para correrme (ummmm, esto me encanta). Hasta ahora no me habia dejado hacerlo. La única pega es que ella siempre tiene una mano ocupada con el vibrador. Entonces me puse a buscar como mejorar el sistema y se me ocurrió probar con la Silla del placer. Parece un clon del famoso sybian, pero se usa precisamente con un consolador Magic Wand, que ya tenía, así que no dude en comprar una.

Sabía que iba a triunfar con el regalo. Puse un enorme consolador en el arnes de la silla y el vibrador en el agujero y lo escondí todo en el armario. Esperé a despues de cenar y a que se duchara para sorprenderla en el baño. Al salir de la ducha, le vendé los ojos y la llevé a la cama. Allí empecé a comerle el coño y a meterle un dedo por el chochito depilado hasta que estuvo a punto de correrse. Entonces paré y la llevé -todavía con los ojos tapados-, hasta la silla, entonces hice que se sentara encima del consolador, tenía el coño tan mojado que no le costó nada que entrara. Encendí el vibrador que le rozaba justo el clítoris y empezó a hacerme una mamada gimiendo a tope. Nunca la había visto gozar tanto. No se detuvo ni un instante. Con tanto gemido me corrí como nunca en su boca. Esta vez, como no se había corrido todavía, se lo tragó todo y siguió chupandomela hasta que no pude más. Ella seguia con los ojos vendados y gozando con la silla. Tenia toda la cara y especialmente la boca llena de semen. Esto me pareció super erótico, empecé a empalmarme de nuevo y no pude resistirme en besarla. Le metí la lenga en la boca y empezamos a jugar con las lenguas y mi semen. Super erótico. Ahora me parece un poco raro, pero fué maravilloso. Ella se excitó aún más y finalmente se corrió retorciendose de placer encima de la silla. Tuvo movimientos involuntarios de las piernas miestras se corría. Fué espectacular. Cuando se levantó de la silla, ésta estaba empapada de sus fluidos. Se quitó la venda y me dió las gracias. Era el mejor regalo de su vida.

Desde entonces apenas follamos de forma clásica. No se ha cansado del mismo show. Yo le ataco de vez en cuando diciéndole que nos las follamos entre la silla y yo, para ver si eso cuenta como trio, pero no pica.