Mini Relatos

Crossfitera con un box en su garaje

Lesbianas cowgirls

Cambio de vida al apuntarme al gimnasio

Convencer a mi mujer para hacer un trio

Esposa con gafas de empollona

Mi mujer quiere hacer un trio pero con dos tios

Fantasias sexuales a cumplir antes de casarme

Fantasias de todas las tias es un trio pero con dos tios

Libro de mini relatos en formato epub

Esposa con gafas de empollona

Mi mujer es de esas que tiene gafas de pasta de las que están de amoda ahora,... solo que las lleva de siempre (y graduadas). Siempre ha tenido un cuerpazo de infarto. Alta, delgada, con piernas infinitas, las tetas de tamańo medio pero perfectas y un culo super duro. Desde que se le quitaron la ortodoncia, una sonrisa perfecta,.... y esas gafas.
Sus amigas son todas iguales. Iguales en lo de las gafas, porque por lo demás son feísimas. Vaya pandilla. Me quiere mucho, lo sé, pero después casi 6 ańos casados sigue siendo muy mojigata. Si por ella fuera, creo que solo habríamos hecho el misionero una vez al mes. Siempre tengo que ser yo quien le proponga planes alternativos. La primera vez que le comí el cońo le gustó sí, pero pasaron los dias y nunca habló de ello, ni me propuso repetir, ni se le ocurrió chuparmela. Tuve que ponerme pesado para que lo hiciera.

Siempre tengo que andar detrás de ella para intentar pasar a un nivel superior. Me acuerdo que las primeras mamadas que me hizo las hacía con unos condones de sabores que por entonces se anunciaban en la tele. Yo en cambio le comia el cońo a pelo (nunca mejor dicho por entonces) hasta que se corriera.
Y poco más. Nunca se la he metido por el culo, cuando me la chupa, lo hace como haciéndome un favor, nunca me he corrido en su boca, el sexo siempre tengo que pedirlo yo y la mayoría de las veces pone excusas para no hacer nada. Cuando ella va teniendo una necesidad fíca de no poder más te pregunta si quieres sexo y si le respondo afirmativamente me dice "vale, te lo curras tú que yo estoy muy cansada" . Tenemos una colección de vibradores y consoladores que he ido para excitarla y solo jugamos con ellos cuando yo insisto. Si por ella fuera no los usaríamos nunca. Me compré una bomba de vacío para la polla y la uso yo solo. A ella ni se le ocurre poder "torturarme" con ella. A veces le digo incluso que la voy a usar yo solo y le da igual. Si fuese al revés yo le metería cańa con ella a diario. Cuando follamos estando yo mu cachondo, le como el cońo al principio y cada vez que cambiamos de postura, pero a ella ni se le pasa por la cabeza poder hacer lo mismo. Dos o tres veces, cuando le he comido el coño y la he puesto super cachonda, he terminado lamiéndole el ojete. A cuatro patas. Y no veas como gemía de placer cuando le daba con los dedos en el clítoris y le lamía a la vez el culo. Pero no se deba por enterada. Si le preguntaba por el tema te dec&iacte;a "Yo no te lo he pedido", o "lo has hecho porque tú has querido", y no se le pasa por la cabeza que a lo mejor yo también quiero que me coman el culo o cualquier otra fantasía que pudiera tener. Ya hace tiempo que no le hago nada que ella no me fuera a corresponder para ver si lo echa de menos y lo va pillando, pero parece que no.
En navidades nos juntamos todas las parejas (ella con sus amigas y los maridos). Nosotros bebiendo cubatas y hablando de futbol y gilipolleces, y ellas supongo que de tonterías parecidas. Pero las ultimas navidades fue distinto. Una de sus amigas, Celia, divorciada desde hace ańos, apareció con su flamante novio nuevo y la conversación de ese ańo de las mujeres fue totalmente distinta. Los consejos de esta nueva amiga cuando estaban totalmente borrachas cambió mi vida y la del resto de maridos para siempre. Su divorcio fue por culpa de la monotonía en la cama. No hubo terceras personas, fue mucho peor, es el aburrimiento. El sentimiento de que está pasando la vida y no se avanza. El poder calcular cuántos polvos misioneros te quedaban más o menos hasta morir. Solo hablaba ella, las demás escuchaban atentamente y yo solo pude oir un par de frases:

"Lo que se hace en la cama se queda en la cama", eso decía ella despues de habernos contado con pelos y seńales todas las tecnicas sexuales que practicaba ahora con su nuevo novio, el cual, por cierto, le llamaba cariñosamente "Celena" como el personaje de Garganta Profunda. (Ahí lo dejo).

"Es fundamental ser una guarra en la cama, y que así no busque fuera lo que no obtiene en casa".
Todos estábamos flipando un poco con la conversación o eso creía yo, porque después de aquello, todos los chistes de la noche giraban alrededor de las anécdotas sexuales que cada pareja había tenido. - Que si la sorpresa la primera vez que te hacen un masaje de próstata, una de ellas dice que es capaz de saber si su marido se ha hecho una paja el día antes por el sabor y la textura del semen, que si follar por el chocho con un cono anal insertado o follar por el culo con un consolador dentro, o la anecdota aquella del flan con semen que se comió lentamente delante de toda la gente de la piscina en el crucero por las islas griegas. Tú te ries y asientas con la cabeza como si algo de eso te hubiera pasado a tí alguna vez....

Menudas mosquitas muertas las amigas de mi mujer. Todas con esas gafas de pasta y con pinta de no haber roto un plato en su vida. Después de aquella charla instructiva todo ha ido cambiando en nuestra vida sexual. No ha sido de repente pero poco a poco parece que vamos avanzando. Lo ultimo ha sido que hemos comprado una Silla del placer para cumplir algúa que otra fantasía que se me han ocurrido desde que lo ví por primera vez.