Mini Relatos

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Mi mujer quiere hacer un trio pero con dos tios

Fantasias sexuales a cumplir antes de casarme

Fantasias de todas las tias es un trio pero con dos tios

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Lesbianas cowgirls

Somos dos chicas que somos pareja desde hace años. El hecho de que seamos lesbianas no impide que podamos llegar a la monotonía y al aburrimiento. La mayoría de la gente piensa que por ser lesbianas estamos todos los fines de semana follando con nuestras amigas, pero no es así. Nosotras nos queremos y quitando unos meses al principio de nuestra relación donde estábamos conociéndonos y follábamos con muchas de nuestras amigas, siempre nos hemos sido fieles. Nuestra relación es mucho más que sexual, aunque he de reconocer que sin el sexo no sería lo mismo, es más no existiría. Tengo que admitir que al principio de nuestra relación, la elegí a ella por ser la mejor en la cama. Ella sabe en cada momento donde tiene que lamer. Estaba claro que tenía mas experiencia que yo. Me encanta despertarme los domingos a media mañana, con la luz del sol entrando por la ventana hasta nuestra cama y que Rebeca esté comiendo el coño.....

En nuestra casa tenemos una impresionante colección de vibradores y consoladores de todos los tamaños y colores. Hubo una epoca que cada fin de semana alguna de las dos aparecía con un juguete nuevo. Lo que más nos gustaba era hacer la famosa tijera, pero con una masajeadora vibradora entre nosotras. Ese momento es increíble, pero siempre echaba en falta poder besarla a la vez. Lo hemos pasado muy bien con todos los juguetes, pero aún así ya nos habíamos cansado un poco de ellos.
Una de nuestras amigas contó una vez una historia poco creíble de un viaje a Japón donde se inició con mujeres usando una Pleasure Chair y despues de buscar mucho por internet leimos sobre cómo usarla en pareja comprar dos de golpe. Nosotras las usamos juntas, poniéndolas una delante de la otra de manera que las dos disfrutamos a la vez de la vibración en nuestros clítoris y tenemos nuestras manos libres para tocarnos y podemos pasarnos horas cabalgando y besándonos al mismo tiempo.
Así ha sido durante mucho tiempo. Poco a poco vamos añadiendole periféricos a la silla (ya que los tenemos todos). A Receba le gusta añadirle un dildo a la silla, primero de los chicos y poco a poco ha ido poniéndole los más grandes y yo prefiero usarla solamente con el vibrador. Ella consigue orgasmos clitorídeos y tambien vaginales.
Una noche, mientras nos besábamos en plena cabalgada, me dijo que 'necesitaba' una polla. Que echaba de menos el ser dominada y sobre todo el sabor del semen. Que era lo único que echaba de menos de cuando tenía novio (ella tuvo un novio durante años), que al principio el semen tiene un sabor raro, pero que hasta que no le ha faltado no lo ha echado de menos... Así que acepté a probar. Podíamos llamar a quien quisiéramos. Dos lesbianas buenorras buscando un tio para hacer un trio ¿quien se iba a resistir? Podríamos proponerle el plan a George Cloonie en un bar y aceptaría. Decidimos que el afortunado fuera Rafa, un amigo nuestro de toda la vida que nunca ha estado liado con ninguna de nosotras y sabemos que sabe guardar un secreto. Después de quedar con él en el bar de siempre y tomarnos un par de cubatas le propusimos el plan.

Tras hablar durante horas improvisando condiciones llegamos a las siguientes reglas:
- Nada de móviles.
- Tenía que follarnos a las dos por igual . No podia dedicarse solamente a una. Esta regla sobraba, cualquier tio en esa situación lo primero que quiere es meterla en todos los agujeros posibles).
- Él puede usar el mismo condón para follarnos a las dos pero cuando se fuera a correrse, tenia que quitarselo para que pudiéramos probar su semen. - Lo más difícil de todo: No podía contarselo a nadie.
Todo salió mas o menos como lo planificamos, nosotras empezamos a enrollarnos y Rafa miestras se quitaba la ropa. Yo empecé a comerle el coño a Rebeca y ella llamó a Rafa para chuparle la polla. ¡cómo estaba distrutando! Podía notarlo en su coño. Estaba mojadísimo y lo apretaba al mismo ritmo que chupaba. Entonces me tocó el turno a mí. Me tumbé para recibir lo mismo, pero Rafa me cambió el sitio y empezamos un 69 decilicioso, Rebeca no podia quedarse en fuera de juego así que empezó a lamerme el culo. La primera vez que me comía un polla y me estaban chupando el coño y culo a la vez. Se la chupé con tantas ganas que nos dijo que se iba a correr ya. Que eso de ponerse un condón y follarnos a las dos lo tendría que dejar para una segunda parte. Nosotras nos pusimos, como no, en nuestra posición favorita, sentadas una enfrente de la otra con los vibradores a tope mientras Rafa se masturbaba para correrse justo en nuestras bocas mientras nos besábamos. Me pareció lo más excitante del mundo. Rafa corriendose y gritando y nosotras morreandonos con su semen. Delicioso. Exquisito. Supongo que el sabor del semen depende más del deseo y del contexto que de la dieta. Besar a Rebeca con el semen de Rafa es lo más excitante que me había pasado en la vida. Es resbaladizo y caliente, y como todavía no nos habíamos corrido, estábamos super cachondas. Esto me hizo replantearme algunas cosas trascendentales respecto a los hombres. Dicen que lo más peligroso de los trios es que dos se enamoren y la tercera sobre. Eso no iba a pasar con nosotras, queríamos repetir, pero no necesariamente con Rafa, queríamos probar muchos machos distintos, probar muchos sabores distintos.

Ya teníamos rutina distinta. Una vez al mes, a cazar a un machote distinto y montar nuestro show.